GUÍA DE LOCALIZACIÓN
Localización de páginas web y videojuegos: cómo adaptar toda la experiencia
Localizar un producto digital no significa sustituir palabras en una tabla. Significa conseguir que textos, formatos, interfaces y referencias funcionen juntos para el público de otro mercado.
¿Qué es la localización?
La localización adapta un contenido o producto a una lengua, un territorio y un público concretos. Incluye la traducción, pero también decisiones sobre tono, fechas, números, monedas, unidades, referencias culturales, límites de caracteres, imágenes, navegación y expectativas de uso.
Una frase puede ser correcta fuera de contexto y fallar en pantalla: puede ocupar demasiado espacio, no concordar con un botón, dirigirse al usuario con un registro inadecuado o describir una función distinta. Por eso la localización combina trabajo lingüístico y atención al entorno técnico.
Qué se localiza en una página web
Interfaz
Menús, botones, formularios, avisos, mensajes de error y navegación.
Contenido
Páginas comerciales, ayuda, artículos, fichas, correos y textos legales.
Mercado
Fechas, moneda, unidades, contacto, referencias y convenciones locales.
También deben revisarse títulos y descripciones para buscadores, textos alternativos, enlaces internos y elementos que puedan quedar incrustados en imágenes o scripts. Cuando una web se dirige a varios países, conviene definir si cada versión comparte estrategia o necesita adaptar palabras clave y mensajes comerciales.
Qué se localiza en un videojuego
Un videojuego combina narración, interfaz y reglas. Pueden localizarse menús, tutoriales, objetos, habilidades, diálogos, subtítulos, logros, tiendas, descripciones, mensajes del sistema y materiales promocionales. Cada tipo de contenido tiene restricciones distintas.
- Interfaz: requiere concisión y consistencia terminológica.
- Diálogos: deben sonar naturales y mantener voz, intención y relaciones entre personajes.
- Tutoriales: tienen que coincidir con controles y acciones reales.
- Subtítulos: exigen legibilidad, segmentación y sincronía.
- Marketing: debe transmitir la propuesta del juego sin revelar información incorrecta.
El contexto evita errores costosos
Una cadena aislada como «Open», «Save» o «Charge» puede admitir varias interpretaciones. Las capturas, notas para traductores, identificadores descriptivos y acceso a una versión de prueba permiten elegir la solución correcta. También ayudan a saber quién habla, dónde aparece el texto y qué ocurre al pulsar un botón.
Proceso recomendado de localización
- Definir alcance y mercado.
Se identifican público, variantes lingüísticas, plataformas, contenido incluido y fecha de publicación. - Preparar los archivos.
Se extraen las cadenas, se protegen variables y se documentan límites y contexto. - Crear recursos lingüísticos.
Un glosario y una guía de estilo fijan nombres, tono, tratamiento y convenciones. - Traducir y adaptar.
Se trabaja cada cadena considerando su función y el espacio disponible. - Revisar en contexto.
Se comprueban interfaz, cortes, concordancia, navegación y consistencia. - Registrar cambios.
Las decisiones terminológicas se conservan para futuras actualizaciones.
Qué información conviene enviar
Para valorar un proyecto hacen falta las lenguas, mercados, plataformas, volumen aproximado, formatos, calendario y uso final. Mejoran mucho el resultado las capturas, glosarios, textos anteriores, fichas de personajes, instrucciones sobre el tono y cualquier limitación técnica.
Errores habituales que una buena localización previene
- Textos cortados o botones que desbordan.
- Variables, etiquetas o código modificados por error.
- Nombres distintos para la misma función.
- Tratamiento del usuario inconsistente.
- Instrucciones que no coinciden con la interfaz.
- Formatos de fecha, hora o número inadecuados.
- Referencias culturales que no se comprenden en el mercado de destino.